miércoles, noviembre 19, 2008

Cómo perecer ante la crisis en 10 fáciles pasos


De la columna "Hija de la Mala Vida" del periódico Portal

La crisis del norti se echa pa’ca y los mexicanos decimos “no ma...”. Pero tan asustados estamos que seguimos embarcándonos con tarjetas de crédito que no significan sino deudas, hartas deudas. Y es que gringolandia no sólo nos ha heredado muertos en la frontera y complejos de inferioridad, sino su forma de consumo; oséase el “compre hoy y pague mañana”, que se traduce como “consuma hoy y muérdase las uñas mañana”, porque para pagar, está como Salinas de Gortari, o sea pelón.

Pero si usted siente ferviente optimismo y cree en los comerciales de Televisa de que “esta crisis no nos va a vencer”, aquí le dejamos ir —sin albur— las 10 formas infalibles con las que se puede acabar viviendo bajo un puente. ¡Ah!, pero si su objetivo es estirar la pata en esta crisis, no tiene más que seguir al pie de la letra los siguientes consejos y conformarse ante la ineptitud del gobierno para crear políticas públicas eficientes.



Inciso uno. Tramite tarjetas de crédito y úselas indiscriminadamente comprando cosas que no necesita y que no puede costear (los calzones caros, los productos de Waldo’s Mart y el psicólogo del perro entran en esta categoría).

Inciso dos. Asegúrese de que su tarjeta sea Scotiabank, HSBC, Banamex, American Express, BBVA Bancomer, Santander y sobre todo de Invex (o sea las que dan en las tiendas departamentales) ya que son éstas las instituciones bancarias que cobran los intereses más altos —sobre todo la Invex en la que se paga hasta dos y medio más veces que en las otras—.

Inciso tres. Pague siempre el mínimo de sus tarjetas, así sólo estará abonando los intereses y su deuda se extenderá por años.
Inciso cuatro. Nunca haga presupuesto de nada. Aplique la de las abuelas: los lunes trague como rey y el resto de la semana como buey.

Inciso cinco. No ahorre. Eso es para los subnormales no saben disfrutar la vida. Reviéntese su quincena en garnachas, antros, donaciones al Teletón, zapatos de mil varos y salas de cine VIP. Total mañana “Dios dirá”, y si no quiere decir, siempre queda el recurso del tehuacán por la nariz para hacerlo hablar.

Inciso seis. Confíe sus ahorros a instituciones financieras de dudosa procedencia que conforme alzan la cortina la bajan. Métase a tandas, cajas de ahorro y préstele a sus conocidos (acuérdese que estamos hablando de dinero. ‘Ora que si quiere prestar otra cosa, pues cada quien sus Ignacias), ¡total!, el varo se da en macetas.

Inciso siete. No se haga de pólizas ni de seguros de gastos médicos mayores, así cuando se enferme o quede embarrando contra cualquier poste no tendrá manera de resolver sus problemas de salud, pero no se aflija acuérdese que siempre tendrá el recurso de pedir limosna.

Inciso ocho. Compre carros y casas a crédito a pagos mensuales que no pueda solventar, así se lo irán tragando los intereses de manera rápida y fácil.

Inciso nueve. Para salir del paso no dude en empeñar o sacar préstamos en Monte Pío, Dondé, Caja de Ahorro Familiar y Elektra, en donde con una tasa de interés del 4.3 por ciento mensual, si usted sacó 9 mil pesos, al cabo de un año y medio y 230 pagos semanales acabará pagando más de 20 mil. Neta. Pero eso sí, en abonos chiquitos para pagar poquito.
Y por último, Inciso diez. Llegue tarde a su trabajo, póngale apodos a su jefe y rásquese los aguacates, para que en el 2009, con los recortes de personal, lo manden a “checar su mail”.

Ora que si quieren me quieren pelar, pélenme y si no pues vayan y... revisen su correspondencia electrónica.

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