miércoles, marzo 18, 2009

Alejandro y las mariposas



Mira Alejandro cómo las imágenes brotan de tu boca y cómo el día y la noche se hallan a merced del índice de tus dedos.

Mira Alejandro; mira cómo interpretas al mundo y cómo no hallo otra forma de invocarte que no sea comprendiéndote como filtro del universo.

Y el cosmos, Alejandro, resbala de tus dedos cuando escribes, y se tamiza en tu mirada cuando gestas la imagen, cuando la naturaleza se detiene a tu capricho.

Vuelves al mundo de ti. Lo contienes para ti.

Sólo después de eso comprendo el vuelo de un tucán sobre el mar, el atardecer de sangre que se escondía tras las palmeras y el reflejo de una garza sobre la arena que descubriste espejo.

No hay, Alejandro, otro modo de invocarte que no sea entendiendo tu respiración correcta al escalar un monte, con la promesa de que encontraremos mariposas bebiendo en el océano de un charco, aleteando en los fulgores de la tarde.

Te recuerdo Alejandro, segando instantes a relámpagos; cosechando racimos de monarcas que doblaban las ramas de oyamel. Y tú concentrado, robándole al mundo todo lo que cabe en tu mirada.

Si me gustas, Alejandro, es por tu barba de tres días; porque te ríes de mis sonrojos y porque no acabas de comprender mi timidez. Porque te da risa Toluca con sus baches, y porque aceptas que te regale los olores y los tonos de su Cosmovitral.

Mírate Alejandro, mira cómo cantas a pecho abierto y cómo la música te descifra el cuerpo. Mira cómo la vista se te mece en una trajinera y cómo sobre el agua verde de Xochimilco vas recolectando imágenes sin pedir permiso.

Si me gustas Alejandro, es porque la contracción de tu nombre termina con un seseo. Porque atrapaste dos mariposas y me adornaste las orejas.

Alejandro, te me volviste tres días con sus noches. Alejandro, te me volviste un abrazo de despedida que no supimos transformar en beso… En un roce que se me quedó palpitando en los labios; que se me quedó agonizando a medianoche mientras regresaba a casa, mirado como sin ti, la ciudad volvía a ponerse parda.

2 comentarios:

Alejandro dijo...

I just can thank you, cause no more than silence, you have left in my voice with your words.

Gur, el Místico dijo...

Tu Cu Tu ! ! !