
A la Dirección
Antes que nada me permito agradecer la rápida respuesta de la Dirección, pues aún alejado de su cargo ha dado pronta atención a las peticiones de los empleados de esta empresa. Dicho lo anterior me permito informarle lo que ha venido aconteciendo durante su ausencia con respecto a la empleada que ha originado diversas controversias.
Desde que recibimos su autorización para decidir sobre el destino de la chica, determinamos otorgarle un periodo de descanso indefinido, durante el cual gozará de los beneficios del sueldo y prestaciones de ley, como usted lo ordenó. Antes de irse, le pedimos que nos mantuviera informados sobre su estado de salud y que acudiera de manera regular a los chequeos médicos.
Desde entonces hemos sabido muy poco de ella, incluso, le hemos perdido la pista después de lo que voy a relatarle. Ella tuvo que mudarse de casa debido a que sus vecinos tampoco aguantaban la plaga anaranjada que le brota de la garganta. Según las diferentes versiones, los inquilinos se vieron obligados a llamar a Protección Civil y a los bomberos, debido a que las mariposas que se le engendran justo en las cuerdas vocales comenzaron a tapizar el edificio gris. Y aunque las labores de exterminio continúan, la fachada de la construcción actualmente es del ocre vivo que se forma cuando millones de estos insectos se aglomeran.
Sobra decir que las denuncias sobrepasaron el límite de lo privado y se dieron a conocer con gran escándalo. Por lo que la mayoría de los medios de comunicación estuvieron presentes cuando el equipo de bomberos abrió la puerta de la empleada. La sorpresa fue que el departamento entero estaba tapizado de mariposas. Cuadros, espejos, focos y hasta la antena de la televisión se habían convertido en racimos de estos insectos.
Ella misma fue encontrada en franca siesta bajo una manta formada por estos bichos. Pero apenas uno de los elementos posó la mano, las mariposas que la integraban se esparcieron aleteando estrepitosamente. Junto con los cuerpos de emergencia iba también una ambulancia a la cual la empleada fue subida para recibir atención médica. Según los reportes, iba ataviada tan sólo con las mariposas que se le habían adherido a la piel. Pero en el camino, uno a uno, los insectos se despidieron de su creadora y rumbo al hospital se le fue desnudando el cuerpo.
Las pocas noticias de las que hemos tenido cuenta, aseguran que los entomólogos más prestigiados del país han venido a estudiar este caso tan extraño, pues a pesar de lo incómodo e inexplicable que resulta su padecimiento, ella sostiene un bienestar incomprensible.
Y aunque permanece en silencio por largos periodos, ha revelado que aquel por el que rayaba frases extrañas en su cubículo fue quien le creó esta rara enfermedad, y que es precisamente por eso que cuida con tanta dedicación la vida alada que sale de su boca. Aseguró que cada una de las mariposas es una letra dedicada al dueño de sus insomnios. Dijo también que no hallaba mayor dicha que escuchar los aleteos de estos bichos, pues afirma que suenan igual que el baile de una flama en un pabilo.
Esta declaración bastó para que toda la ciudad entrara en pánico. Pues creen que el mal es contagioso. Por ende, es mi deber informarle las penosas circunstancias por las que atraviesa la empresa, ya que en todos los medios de comunicación se dio cuenta de dónde trabajaba la empleada; por lo que desde hace un par de semanas hemos tenido periodistas, fotógrafos y camarógrafos intentando ingresar a la Redacción para captar las paredes aún forradas de alas y antenas. El paso no se le ha permitido a nadie, dado que las publicaciones amarillistas ya nos han tachado con motes del estilo de “El Periódico enfermo” o “El Pasquín Mariposón”.
Hemos perdido credibilidad y nuestras publicaciones cada vez se consumen menos. Las finanzas por supuesto, van en picada. No hay anunciante que quiera pagar inserción alguna en nuestras páginas.
Por todo lo anterior, le suplico atentamente, nos dé las indicaciones correspondientes para otorgar o no entrevistas a la prensa, o bien, para encontrar caminos y solventar esta crisis que debemos enfrentar justo ahora que la situación económica no está como para conflictos de este tipo.
También, aunque respetamos su decisión, queremos externarle nuestra inconformidad de mantener en su puesto a la empleada que lo único que nos ha acarreado son pérdidas, gastos e incomodidades, pues no conforme con todo lo anteriormente descrito, la plaga que ha dejado en nuestras oficinas sigue siendo incontrolable.
Y con respecto a la identidad de la empleada, hago de su conocimiento que es aquella del cubículo dos, la pelirroja que lleva la luz en su nombre; la misma con quien usted sostuvo un encuentro justo los días en los que al parecer, ella enfermó y en los que usted partió de la ciudad.
Le pido atentamente me envíe la dirección completa del lugar en el que actualmente se encuentra, ya que tenemos pruebas físicas de lo anteriormente descrito, que por cierto, no han sido difíciles de reunir, pues desde que usted se fue, ella anda por ahí, llenando la ciudad de mariposas anaranjadas.
Sin más por el momento queda de usted,
El Departamento Administrativo.
1 comentarios:
yeahhh hasta que encuentro un buen cuento, en serio, estoy muy agradecido.al principio me saco de onda pero despues me dejo con un muy buen sabor de boca.
pd:si puedes hechale una ojeada a la pelicula "memories" de catsuhiro otomo, tu cuento me lo imagine dibujado con el estilo de stinkbomb
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