viernes, julio 03, 2009

Jóvenes con memoria


Mensaje leído a María Elena Barrera Tapia, candidata a presidenta Municipal de Toluca por el PRI,
durante la firma de compromisos con artistas toluqueños

Tristemente, el común de nuestra generación no se caracteriza por saltar barreras ni romper esquemas, la indiferencia parece haberse acomodado como un parásito que succiona el potencial juvenil toluqueño.

Con justa razón, muchos de nosotros nos hallamos desencantados de las promesas vacías que no esconden sino la desaforada carrera de algunos candidatos hacia el poder. Además de artista toluqueña, soy periodista y mi trabajo consiste en decir la verdad, por eso doctora María Elena, le hablo francamente; a los jóvenes artistas no nos interesa ser carne de cañón de las campañas electorales ni una causa que se abandere para extraer votos y luego se abandone como un kleenex que ya ha sido utilizado. Por eso tal vez, muchos de mis compañeros hoy no han asistido y gritan su inconformidad con su ausencia.

Hoy usted está aquí, abierta al diálogo y dispuesta a comprometerse. Y ¿qué cree? Nosotros también, porque la frase “no se puede” se ha convertido en una oración burocrática que ha impedido el desarrollo de proyectos valiosísimos que podrían cambiar a la sociedad.

En la entidad y en este municipio el arte se encuentra devaluado y no se comprende el grado de verdad que contiene la frase de Archero Mañas que sostiene que “el arte es un arma cargada de futuro”.

Quienes estamos aquí, no somos escuincles jugando a ser famosos ni acomplejados que buscan el reconocimiento por medio de los aplausos; somos personas a quienes el mundo, como funciona actualmente, no nos gusta. Porque creemos que el arte puede mover montañas, porque hemos constatado que salva vidas, que reconstruye autoestimas, y que es la dosis perfecta para curar la depresión y la apatía. El arte es la vacuna para la ignorancia y el germen de la crítica y el análisis. Porque el arte en sus diversas manifestaciones, es la fórmula del progreso de un municipio y de un planeta.

Mario Benedetti preguntaba,

“¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros (…)”



Los jóvenes, doctora, estamos cansados de la frase “prometer no empobrece”, porque es una mentira. Mire a su alrededor y vea cómo la fe de nuestra generación se ha ido desmoronando, mire cómo se nos ha ido resquebrajando la rebeldía.

¿De qué nos sirve ser jóvenes si no practicamos la rebelión?... Sepa que quienes nos encontramos hoy aquí somos rebeldes, porque no nos gusta que nos digan que no, que nos tachen de ilusos y que desahucien nuestros sueños, como nos ha venido sucediendo.

Usted dice que abandera causas, y bajo esa premisa, y sólo bajo esa premisa, nos comprometemos. Nos gustaría cambiar este mundo, y sabemos remangarnos los puños de la camisa para hacerlo. De usted dependerá si se convierte en un apoyo para el progreso de este municipio, para que el arte florezca cambiando vidas y activando potenciales o si se convierte ya no sólo en una puerta cerrada sino en alguien que pose para una fotografía y luego desdibuje nuestros rostros de su memoria.

Por eso, doctora, sólo si está dispuesta a comprometerse como nosotros lo estamos por esta causa, sólo en ese caso firme este compromiso. De lo contrario sólo contribuirá a trazar más grietas en lo que sus antecesores han resquebrajado.

No es un secreto que nosotros trabajamos contra corriente, como tampoco es un secreto que muchos de nuestros compañeros se dejan dominar por el desánimo o mal emplean los casi extintos apoyos municipales para este rubro. Por eso, el compromiso viene de ambos lados. Exigimos respeto de autoría para las propuestas que le entregamos, exigimos el derecho de vivir de nuestro arte, exigimos estrategias y presupuestos, su compromiso para llevar todo esto a efecto y su sinceridad para comprometerse o no con nosotros.

A cambio está nuestra fuerza y juventud, nuestra disciplina y pasión, nuestras ganas de cambiar lo que no nos gusta y nuestro apoyo, siempre y cuando lo que se persiga sea una causa y no un interés.

Si usted mira con cuidado, comprenderá que nuestra rebeldía le puede ser muy útil si su fin es trabajar por Toluca. Si entiende nuestro hartazgo, sabrá que no estamos aquí para sonreír y fingir que nos comprometemos, sino para obtener un simple monosílabo de su parte, que viene siendo la disposición de toda su administración para explotar el potencial que hay el municipio.

La pregunta, doctora, queda en el aire.

1 comentarios:

Julian Lopez dijo...

me gusta tu forma de expresarte, como haces para encontrar esa inspiracion y como haces para encontrar las palabras adecuadas?