miércoles, diciembre 30, 2009

Nadie



Nadie me quiere.

Nadie, me quiere.


Querido Nadie,

Cada vez que te acercas en el rostro de algún desconocido, tengo la esperanza de que seas tú: Nadie, el que me quiere. Pero de repente un nombre cualquiera corta el aire y Nadie se convierte en Alguien. Mis esperanzas se van al carajo.

Nadie, me quiere. Pero no busco a Nadie. Seguramente es muy tímido, pues no he llegado a conocerlo.

No, querido Nadie, no me malentiendas. Me han querido, sí, pero siempre Alguien. Yo quiero que seas tú quien se presente. Tú, amadísimo y fiel Nadie, quien desde de la adolescencia permaneces como promesa latente; como verdad altanera.

Por eso no busco a Nadie. Porque sé que su cariño es del bueno. Él hallará la manera de encontrarme.

Nadie, te llamas.
Nadie, me quiere. Sí. Me quiere (acoto una risilla estúpida).

Porque grito, y Nadie contesta.
Porque llamo, y Nadie responde.
Porque amo, y Nadie me ama.

Nadie, amigo fiel, amante perpetuo, ven, vela mi sueño. Mira cómo las lágrimas viajan de la pupila a la oreja. (¿Y qué más da? Nadie está ahí para secarlas con un pañuelito mustio. Nadie me acurruca en la oquedad de su abrazo. Nadie deslava todos mis dolores. Nadie, me quiere. Me quiere y con eso me basta).

Nadie, gracias por estar aquí.

PD. Quisiera también llamarme Nadie, para que juntos, fuéramos acorde con las verdades de este mundo: “Nadie quiere a Nadie” y “a Nadie le importa Nadie”.

3 comentarios:

alejandro dijo...

Sunena muy solitario tu post de esta ocasión. Me recuerda a alguien que no conosco todavia. Que dificil pensar en Nadie como lo hace la mujer de tu breve historia.

ángel dijo...

Nadie, el otro nombre de Ulises.

Un gusto descubrirte en este mare nostrum.

Saludos...

Luis+Ubuntu dijo...

te dejo palabras, no para q las leas, sino para q las sientas...

te dejo caricias, para q las leas entre lineas...

nadie quiere a nadie... bastante intimidante en el preciso momento, nada llega por azar, de la misma forma nada esta predeterminado...